martes, 12 de marzo de 2013
lunes, 11 de marzo de 2013
¿ Qué llevas en la maleta?

¿Qué llevas en la maleta?
Unos días para ti me respondes.
Pero no comprendes que no es eso lo que deseo.
Deseo el calor de otro verano acunada en el hueco de tu nuca.
Darte el horizonte entre besos diminutos.
Colarme en tus rendijas.
Enredarme en tu olor.
Caminar más allá de dónde te conozco.
Excavar en tu silencio.
Florecer las mañanas en tu cama.
Visitar las costuras de tu cuerpo con la punta de mi lengua.
Agarrarme en tu memoria.
Suspender el tiempo con tu aliento.
Habitar bajo un casa improvisada de sabanas.
Un gesto cotidiano.
Aplazar eternamente las despedidas.
No comprendes...
Etruska.
Rescatando textos olvidados.
miércoles, 13 de febrero de 2013
martes, 5 de febrero de 2013
Cómo escapar de Cupido.
Anda
ven y siéntate, he tenido el detalle de preparar café caliente
mientras te duchabas. Calla y déjame que te cuente, vamos a dejar las
cosas claras, evitemos confusiones desagradables. Me preocupas
relativamente, quiero decir; que hay otras cosas que me preocupan
infinitamente más, y lo peor es que en comparación contigo son
cosas insignificantes, cosas cómo que se me ha salido un hilillo del
jersey nuevo o mi pared se está desconchado, aunque no sé... todo
es relativo, eso nos han enseñado. Supongo que visto así tendría
que molestarte menos, si es que te molesta, ¿te molesta? No, mejor
no digas nada. Me preocupa más que el café me salga bueno, por
ejemplo, aunque a ti te deje probarme a sorbos pequeños, y tus manos
esporádicas se paseen por mis curvas. Aunque algunas veces me vista
más puta que elegante sólo para ver cómo te relames y creas que
puedas comprarme con esas sonrisas de etiqueta y etiquetadas para la
ocasión. Pero seamos realistas la vida está muy cara, incluso para
eso que llamamos amor a ratos, y yo voy a ser honesta, tus sonrisas
se han quedado obsoletas, ni me compran, ni te venden.
Ya
no quiero me llames los lunes para anestesiar la semana, ni que me
despiertes cuando tenga pesadillas, no quiero que soñemos juntos al
mismo ritmo, que para sueños ya tengo los míos. Ni que vengas a
cobrarte soledades de otras en mi cama. Vamos a evitar ahora que
estamos a tiempo que mis gemidos a tu lado se conviertan en bostezos.
Etruska
lunes, 31 de diciembre de 2012
Noches
Las
noches parece ser el momento más propicio para consumar arrebatos en
rincones oscuros. O iniciar el protocolo de las promesas que acabaran
rompiéndose por el camino. Se posponen el sueño y los sueños, para
vivir un poco más y más deprisa, porque de noche también se vive,
pero distinto. La oscuridad asegura y fortifica nuestras máscaras, y
todos detrás de ellas nos sentimos más valientes y corremos sin
intuir los tropiezos y las caídas. Y es que al final te tropiezas y
te caes, ya sea por los tacones, por las copas o porque por la noche
vemos peor, como si miráramos a través de unas gafas con cristales
casi opacos y distorsionados. Pero no tiene que ver con nuestra
ceguera habitual y nuestra mirada corta, se trata de otra realidad,
que toma la revancha durante unas horas y se hace un camino ella
sola, sin preguntar ni obedecer, sin ni siquiera insinuarse y como no
ves y tampoco intuyes, no te la esperas, y ella, caradura,
indiferente y prepotente, no se detiene, te atropella, te da una
bofetada fuerte y ruidosa de esas que hacen que todo parezca más
nítido, aunque te piten los oídos, y no haya sol, tan sólo focos.
Hace que todo sea cristalino, porque la hostia ha sido tan grande,
que la gafas han salido volando y ya no hay ningún filtro opaco que
nos impida ver los crueles y egoístas que somos. Y los hartos que
estamos, tanto de noche como de día.
jueves, 20 de diciembre de 2012
Sucede que...
Se nos ha hecho tarde para empezar a
contarnos las pecas, para repasar con los dedos las cicatrices de
guerra, para tejernos una historia. Ya no habrá tardes de cine ni cubos de palomitas gigantes, no habrá juego ni reglas a las que
someterse para pactar una jugada justa. Se nos ha hecho tarde para
creer que el futuro podría rodearse de cuatro brazos y dos bocas, se nos ha hecho tarde porque fuimos muy deprisa o porque yo, sólo soy yo,
y eso para ti era muy poco.
Etruska.
martes, 6 de noviembre de 2012
Fauces
Tengo la lengua quemada de lamer cuerpos en ascuas.
Tengo la lengua caliente y rasposa.
Tengo la lengua de gata.
Tengo la lengua pétrea de afilarme los dientes con la punta.
Tengo la lengua tan áspera que podría erosionar todas las capas de tu máscara con sólo un lametazo.
Etruska.
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